Sonríes y el mundo se transforma. Hay un lazo más allá de lo convencional que nos une desde que eras un sueño que habitaba en mí, y que continuará más allá de que yo deje la forma corporal que nos ciñe a esta dimensión. Hoy amanecí singularmente contenta. Vuelvo a reconciliarme con las palabras y es como sangre que vivifica y cura. Lo entiendes sin necesidad de explicarlo porque eres sabio, además de ser niño...
noviembre 07, 2008
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